Prepárate para disfrutar de ciudades coloniales, zonas arqueológicas, profundas cavernas y ríos subterráneos. Y playas, decenas de playas de un blanco nacarado, palmas de coco y aguas de un azul tan intenso que te será casi imposible distinguir la línea que las separa del cielo. Son cien kilómetros de costa inundados de increíbles tesoros. Cien kilómetros en los que podrás hacer realidad tus fantasías, dar rienda suelta a los sueños y abandonarte al disfrute y la felicidad.
Viajando a esta tierra te iniciarás en los misterios de la civilización Maya. En el recinto arqueológico de Tulum, con sus pirámides de piedra meciéndose entre el verde de las palmeras y el azul de los acantilados marinos, te embargará la emoción. Y en las sobrecogedoras ruinas de Chichén Itzá, con sus radiantes espectáculos nocturnos de luz y sonido, o en los magníficos edificios de Uxmal, con las soberbias vistas de los alrededores bajo tus pies, experimentarás un inexplicable frenesí. Pero en la Riviera Maya la historia no es la única protagonista. La naturaleza, virgen como en pocos lugares, te mostrará algunos
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