No desmerecen en absoluto ciudades centenarias como la monumental Meknes, Meknassa de los Oli-vos (Azeitún, origen de la palabra aceituna). Bellísima ciudad dotada de murallas con puertas monumentales, jardines, mezquitas y alcazabas. Casablanca, la más cosmopolita, ciudad de blancas paredes que en su modernidad contrasta con el resto de las ciudades
imperiales. Rabat la capital del Reino de Marruecos desde 1912, elegante y tranquila, que sin embargo tuvo un excitante pasado. Con espacios abiertos que dan al océano, Rabat es muy agradable para disfrutar paseando al ritmo tranquilo de este lugar privilegiado.
Tras cruzar las montañas del Atlas hacia el Sur , un mundo aparte nos envuelve en las anaranjadas arenas del Sáhara, dibujando una frontera imaginaria desde Zagora y Ouarzazate, hasta las grandiosas dunas de Erfoud, lo que conocemos como la Ruta de las Kasbahs, a las puertas del desierto, zona ideal para disfrutar de los circuitos en 4X4.