Hay muchas maneras diferentes de disfrutar de la peculiar geografía de Lanzarote. No te puedes perder el parque natural del Timanfaya y sus volcanes. Puedes acceder a pie siguiendo una ruta guiada, en camello o con una guagua (autobús). Una vez en la cumbre, puedes degustar la cocina canaria recién salida de un horno natural o bien admirar los géisers artificiales. Y si no, simplemente ensoñarte con el paisaje lunar y los ríos de lava petrificados.