Egipto es vida a raudales, desde la nada más absoluta del desierto, pasando por la “fuente de la vida”. El Nilo, hasta la vorágine de ciudades en las que se mezclan diferentes culturas, tradiciones y costumbres. Egipto es, además, sinónimo de pirámides, de Valles Sagrados, de tumbas sin perforar, de tierras donde Dios habló por primera vez al hombre, de bellos, apacibles y desconcertantes oasis y de reservas naturales privilegiadas.
Pocos lugares hay en el mundo tan visitados y soñados como el hermoso Egipto, tierra de leyendas, historias de amor y de odio, de poder, de bellezas. Egipto vio nacer a personajes como Cleopatra y los míticos faraones con sus bellas esposas, como Nefertiti. Cuando se habla del origen de las grandes civilizaciones, la mirada se dirige a este país que construyó grandes pirámides, hizo increíbles descubrimientos en campos como la medicina y fue una de las primeras culturas en desarrollar un complejo sistema escrito. A pesar de que muchos de estos saberes se perdieron en el tiempo, el testimonio está